¡Derribamos 10 mitos del yoga juntos!

Seguro escuchaste alguna vez al menos uno de los muchos mitos que rodean al yoga, ¿no?

Quienes ya lo practican, se animaron a ir más allá, a cruzar esa barrera y se encontraron al fin con todos sus beneficios. A otros, los siguen frenando alguno de estos mitos.

Por eso, hoy me gustaría hacer un repaso de los 10 mitos más comunes del yoga ¡para que los derribemos juntos!


1. Es solo para mujeres

El hecho de que el yoga sea practicado en occidente mayoritariamente por mujeres es algo cultural, porque se cree que se trata de una actividad pasiva, asociada a las emociones, y que esa es una búsqueda que solo les interesa a las mujeres. La realidad no tiene nada que ver con eso: el cuerpo humano como organismo es el mismo o, en todo caso, tan diverso como personas hay en el mundo. Pero los beneficios del yoga están ahí para cada una de las personas que lo practican, independientemente de su género. Es que del punto de vista científico, los beneficios físicos, mentales y espirituales que tiene, nos hacen bien a todos.

2. Hay que ser muy flexible

La flexibilidad no es una limitante en absoluto. Por un lado, es uno de los beneficios que se adquieren a través de la propia práctica. Por otro lado, y muy vinculado con eso, es una cualidad que todas las personas pueden desarrollar, que para algunos es más fácil pero para nadie imposible... ¡y menos una razón para no hacer yoga, que tiene mucho beneficios además de hacerte más flexible!

3. Es solo relajarse y hacer om

Los mantras, la relajación y la meditación son solo parte del yoga, pero la disciplina en sí es más amplia, desafiante tanto para el cuerpo como para la mente. Se ponen en práctica muchas habilidades, como el equilibrio, la fuerza, la resistencia, el control de la respiración o la fuerza de voluntad. Igualmente, mantras como el om son súuuper poderosos también: equilibran la mente, dan paz, elevan y movilizan la energía, por ejemplo.

4. Es una religión

El yoga no es una religión, de hecho, las trasciende de tal manera que está abierto a cualquier religión o Dios en que una persona ya crea. El yoga es una ciencia para algunos, una filosofía para otros, pero sobre todo una forma de vida compatible con cualquier religión. Sí implica, igual, la creencia en algo más grande, superior, con lo que se quiere conectar. Es una búsqueda personal, capaz de complementar y embellecer todo lo que vos ya sos como persona.

5. No desafía al cuerpo

Si algo es casi seguro, es que quien cree en este mito no probó todavía una clase de yoga. ¡El yoga desafía al cuerpo de tantas formas! Lo impulsa a salir de la zona de confort, a experimentar sensaciones nuevas y a hacer cosas que parecen imposibles. Pone a prueba la fuerza, la resistencia, la elasticidad... Y lo más de lo más es que no solo desafía al cuerpo, sino también a la mente, abriéndola a nuevas realidades, nuevas posibilidades y nuevas perspectivas.

6. Es para gente con mucho tiempo libre

El yoga no insume más tiempo que la práctica de cualquier otra disciplina física. De hecho, puede insumir menos. Por ejemplo, hay rutinas breves para hacer al despertarte que ya te cambian el día, y te acercan todos los beneficios del yoga aun cuando tengas una jornada infinita. Además, no necesitás más que tu propio cuerpo y un espacio mínimo, por lo que cualquier momentito libre lo podés aprovechar para practicar.

7. Es solo para gente delgada

Una de las mejores cosas del yoga es que no distingue por género, edad y menos todavía por el peso, de la misma forma que no es más apto para gente alta o baja. Obvio, cada persona tendrá más o menos facilidad para determinados asanas, pero no hay un tipo de cuerpo o condición necesaria para el yoga. En caso de tener sobrepeso, el yoga es más adecuado que otras disciplinas porque no implica impactos que desgastan las articulaciones... pero eso es beneficioso para todo tipo de personas. ¡El yoga es para todos!

8. No sirve para bajar de peso

Una clase de yoga quema en promedio unas 300 calorías. Sí, hay actividades que queman más, pero otras queman menos. Y claro, depende también de la frecuencia con que lo practiques. Por otra parte, hay tipos de yoga más aeróbicos que otros, e incluso la exigencia varía en cada clase del mismo estilo. De todas formas, la propia filosofía del yoga contempla también la alimentación, por lo que quienes eligen esta disciplina suelen hacer elecciones más conscientes en cuanto a las comidas, lo que también resulta en una reducción del peso.

9. No se puede hacer si te duele la espalda

Depende del dolor. El yoga puede favorecer el alivio de ciertos dolores, como contracturas, a través de estiramientos y relajación, de hecho, la fisioterapia toma varios movimientos del yoga. Otros dolores más severos sí pueden requerir unos días de descanso. Eso sí, si tenés un problema crónico, siempre decilo, para poder adaptar los movimientos. Y si te duele algo durante la prática, también. Antes que nada, el yoga se trata de aprender a escuchar a tu cuerpo.

10. Nunca hice yoga, no es para mí

Si nunca lo practicaste, ¡buenísimo! ¿Qué mejor que probar algo nuevo? Animate a derribar este y los 9 mitos anteriores y después ves, pero capaz es exactamente lo que estás buscando. En Ticky Yoga tenés la chance de anotarte a una clase de prueba sin costo, para descubrir una forma diferente de ejercitarte y de vivir, ¡nada más y nada menos!


Ahora, me encantaría saber con cuál o cuáles de estos mitos te relacionás más. Después de leer el mailing ¿los ves desde una perspectiva diferente? ¡Contame tu experiencia!

18 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
logo-ticky-01.jpg